Seguridad Industrial

Seguridad industrial – Breve Historia

Hace mucho tiempo que los accidentes han dejado de ser aceptados por empleados y empleadores como una consecuencia inevitable del trabajo, como una contribución necesaria al progreso industrial y la seguridad en el trabajo se ha hecho indispensable.

Las legislaciones de todos los países dictan normas e imponen reglamentos para eliminar los riesgos y mejorar las condiciones en que han de desenvolverse las actividades laborales.

Fueron muchas las dificultades a vencer por la seguridad en el trabajo, tanto por parte de la empresa como por parte de los trabajadores. En primer lugar, la empresa no valoró ciertamente las consecuencias de los accidentes y en segundo lugar, el obrero despreció las normas preventivas por un exceso de familiaridad con el trabajo que realizaba. En unos casos, por considerar que la prevención lo hacia aparecer ante sus compañeros

como cobarde. Unos y otros, empresas y obreros, han ido ahondando en lo que verdaderamente es la seguridad en el trabajo y se ha llegado a que sea imprescindible para la buena marcha de la organización industrial con el mejor y mas humano aprovechamiento de la mano de obra y mayor garantía para el bienestar obrero.

La seguridad en el trabajo encierra múltiples valores sociales, puesto que el trabajador elimina con la observación de las normas preventivas, la consecuencia del riesgo que antes solo preveía un seguro en el que , desde luego, no estaban compensadas las posibilidades laborales del obrero, al que un accidente podía cercenar todas las satisfacciones que su esfuerzo en el trabajo le daba derecho.

Está perfectamente claro que la seguridad tanto para empresas como para los trabajadores, ofrecen características tanto sociales como económicas, pues sabido es que el accidente lleva consigo una larga consecuencia de entorpecimientos, dificultades y pérdidas económicas que no interesa social ni económicamente a nadie.

Son todas esas razones mas que suficientes para establecer el interés que existe actualmente entre empresarios y trabajadores por la seguridad en el trabajo, interés que se haya apoyado en los distintos organismos oficiales y privados creados ante esta necesidad de hacer efectiva la seguridad en los ambientes laborales argentinos.

No existen dudas que en todo este interés por la acción preventiva, el hombre es fundamental, porque incuestionablemente es el elemento esencial del resultado práctico de cualquier esfuerzo industrial y, por lo tanto, se debe recurrir a todo para evitar el accidente, creando frente a las circunstancias que lo hacen posible, los factores que lo eviten.

Tampoco existen dudas de que la seguridad en el trabajo “es un problema cultural”. Es necesario, educar en la seguridad para que se responda con fidelidad a la prevención

HISTORIA DE LA SEGURIDAD

Desde los albores de la historia del hombre se ha distinguido por su industria. Las viviendas de los hombres cavernarios, las pirámides, la antigua tapicería china y las antigüedades similares, atestiguan la industria del hombre desde hace varios milenios. Por el hecho de su deseo de conservación y su temor a lesionarse no eran entonces menos intensos de lo que lo son en la actualidad. La prevención de accidentes se practicaba indudablemente en cierto grado, aun en las civilizaciones mas remotas.

La seguridad industrial, hasta tiempos mas o menos recientes fue principalmente un asunto de esfuerzo individual, mas que una forma de procedimiento organizado. La verdadera necesidad de seguridad organizada, no provino sino hasta el advenimiento de lo que se llama la edad de la máquina y el movimiento de seguridad, como existe hoy, es estrictamente una innovación moderna.

Desde el punto de vista social, Gran Bretaña ha sido el país mas destacado, por haberle dado al mundo el arte de autogobierno. Inglaterra también fue la cuna de la industria mecanizada. Desde 1500 hasta las postrimerías del siglo XVIII, los británicos progresaron firmemente en lo que respecta a sus industrias manuales. Los artesanos, dedicados a trabajar la madera y el metal y particularmente la industria textil, llegaron al máximo de su destreza.

Surgió entonces la fuerza del vapor. Se dice que fue James Watt el que inventó el moto a vapor. En realidad, transformó una embarazosa monstruosidad en un dispositivo de trabajo en el que podía confiarse para obtener fuerza. También fue significativa la invención de la desmotadora de algodón de Eli Whitney en 1793.

Los primeros años del siglo XIX presenciaron el triunfo rápido de la mecanización de la industria. Simultáneamente con el aumento del uso de la fuerza de vapor, declinó la labor manual. El nacimiento de la fuerza industrial y el de la seguridad industrial no fue simultáneo. La introducción de operarios ingleses la industria mecanizada vino acompañada de condiciones de trabajo y de vida tan detestables que resultan difícil relatar. El envilecimiento y la degradación social invadieron rápidamente los centros industriales.

Por ejemplo la población de Manchester aumento en poco tiempo a 200000 habitantes. No había ningún sistema de distribución de agua y los obreros tenían que ir a buscarlas a largas distancias y esperar mucho tiempo en las filas, luego de su labor diaria. No existían escuelas y las habitaciones donde se albergaban no eran adecuadas. También era comunes la idiotez y las deformaciones corporales. El registro de defunciones se triplicó

Las condiciones de las fábricas eran peores aún que las condiciones sociales. Las fábricas eran poco mas que chozas. Prácticamente no existían condiciones convenientes de iluminación, ventilación y sanidad. No se pensaba en salones de descanso. Dos terceras partes de los obreros eran mujeres y niños, cuyo tiempo de trabajo era de 12 a 14 horas al día. Las protecciones de las máquinas se desconocían. Las muertes por accidentes de trabajo, enfermedades profesionales y mutilaciones eran frecuentes.

Las primeras inspecciones gubernamentales a las fábricas de Inglaterra se hicieron en 1833, pero no fue hasta 1850 cuando comenzaron a verificarse las reales mejoras como resultado de las recomendaciones realizadas. Estos esfuerzos fueron los primeros intentos del gobierno para mejorar la seguridad industrial. A pesar de ello estos mejoramiento en las condiciones industriales estaban muy lejos de la prevención organizada de accidentes.

Aunque eran muy comunes los accidentes fatales o incapacidades totales, los daños eran raramente pagados por los patrones. Los legisladores tardaron mucho tiempo para dictar leyes para el mayor bienestar de los trabajadores, pues las doctrinas de “negligencias del prójimo “ y “negligencia contribuyente” estaban fuertemente infiltradas en el mundo. Por ello, los patrones se sentían relevados de su responsabilidad y obligaciones para con sus trabajadores.

Se aceptaban a los accidentes como parte inherente a la industria. Los patrones desconocían las pérdidas económicas que acompañaban a los accidentes y los trabajadores también.

La acción legislativa, atacando causas físicas y mecánicas de los accidentes como los peligros que constituyen partes específicas de máquinas y condiciones inseguras de construcción o funcionamiento, ha tenido comparativamente poco efecto debido a la impopularidad de tales leyes y las dificultades que hay para hacerlas cumplir. Sin embargo, han tenido efectos de mayor alcance obligándolos a buscar y corregir las condiciones que originan los accidentes.

El primer intento para modificas la ley común de la responsabilidad de los patrones, por medio de un estatuto, se hizo en 1880 en Inglaterra, cuando el parlamento promulgó el “Acta de responsabilidad de los Patrones”, permitiendo que los representantes personales de un trabajador fallecido, cobrasen los daños por muerta causada por negligencia.

En Alemania en 1885, Bismark preparó y decretó la primera ley obligatoria de compensación para los trabajadores. Únicamente cubría el caso de enfermedades. Este fue el primer país en abonar el seguro de los patrones en favor de la compensación de los trabajadores.

Posteriormente en 1897 se promulgó en Gran Bretaña un decreto de compensación a los trabajadores. Francia e Italia decretaron leyes similares en 1898 y Rusia en 1903. la primera ley de compensación de EEUU se expidió en 1902 pero era tan insuficiente en sus beneficios que tubo muy poco efecto práctico.

En la primera década del presente siglo, dos importantes sectores industriales, los ferrocarriles y la siderurgia, comenzaron a oponer en práctica los primeros programas sistemáticos de seguridad en gran escala. Es de esta época, de cuando data uno de los grandes documentos históricos relativos a la seguridad en el trabajo. En 19069 ç, Elbert Gary, presidente de la United Steel Corporation, escribió:

“USC (United Steel Corporation) espera que sus empresas fíliales lleven a cabo cuantos esfuerzos sean posibles para evitar que sus trabajadores sufran lesiones. A tal efecto, se autorizarán los gastos que sean necesarios, no se debe prescindir de medio alguno que revierta en una mayor protección del trabajador”

Luego de conocido este documento, la Association Of Iron & Steel Electrical Engineers (Asociación de Ingenieros Electricistas de la Industria del Hierro y del Acero), lanzó la consigna de convocar un congreso general de seguridad industrial, llamado “Primer Congreso de Seguridad Cooperativa” y se celebró en Milwaukee en 1912. En su segunda reunión celebrada en New York en 1913 surgió la creación de National Council for Industrial Safety (Consejo Nacional de Seguridad Industrial).

Poco después se cambio el nombre de esta entidad por el de National Safety Council (NSC, Consejo Nacional de Seguridad). Este consejo amplió sus objetivos para hacerlos extensivos a todos los aspectos implicados en la Prevención de Accidentes.

ORGANIZACIÓN DEL MANEJO DE LA SEGURIDAD INDUSTRIAL

La finalidad de la organización de la seguridad industrial en cualquier actividad es ayudar a la dirección, a que establezca y ponga en vigencia un programa destinado a proteger a los empleados y aumentar la producción mediante la prevención y control de accidentes, que afecta a cualquiera de los elementos de la producción, recursos humanos, materiales, maquinarias, herramientas, equipos y tiempo.

La prevención de accidentes y lesiones debe ser de prioridad importancia para todas las personas que forman parte de una organización. Un buen programa de seguridad proporcionará un modelo para que todo el personal participe en el programa de prevención de accidentes, ya que de ocurrir estos originan incapacidades temporales o permanentes, pérdidas de vida, daño a equipos, instalaciones y materiales.

PROGRAMA DE SEGURIDAD

Elementos básicos de la organización de la seguridad

  • Liderazgo de la dirección. Asunción de responsabilidades y exposición de la política.
  • Asignación de responsabilidades hacia el personal de seguridad e higiene hacia los distintos niveles de supervisión y hacia los comités mixtos.
  • Mantenimiento de condiciones de trabajo seguros.
  • Implementación de un programa de capacitación y adiestramiento en seguridad.
  • Sistema de registro de accidentes por medio de análisis, investigaciones y estadísticas.
  • Servicio de medicina laboral.
  • Aceptación de responsabilidades por parte de los trabajadores.

 

Tipos de organizaciones

Existen diferentes tipos de organizaciones y en ella influyen principalmente, la política de la empresa respecto a la seguridad ¿qué es lo que produce?, ¿el tamaño de la empresa?, ¿los tipos de riesgo que existen?.

Uno de los tipos de organización es la que se conoce como organización de línea, es la que delega las responsabilidades de la seguridad al superior, los cuales corren paralelos con las asignaciones de producción propios del supervisor, tanto es lo que se refiere al control de su personal, como al de las condiciones de seguridad del lugar de trabajo.

En algunas empresas a este tipo de organización de la conoce con el nombre de seguridad integrada pero en realidad NO lo es.

La autoridad máxima de la empresa es quien define la política del establecimiento y asume la responsabilidad general por la seguridad de todos sus trabajadores.

El supervisor de línea, supervisa la seguridad del trabajador y a su vez dirige la instrucción para efectuar el adiestramiento destinado a mejorar la eficiencia de cada uno de sus trabajadores

 

Fuente